La nueva identidad gráfica de la Diputación de Sevilla recoge diferentes
conceptos expresados en una imagen de líneas sencillas y gran impacto visual.
Los trazos unidos representan la cohesión social y territorial y las líneas curvas,
alejadas del anterior cuadrado del anterior logotipo, simbolizan flexibilidad y
apertura.
Una nueva etapa que se representa en esta imagen redondeada que pasa de
su antiguo corsé a un aspecto dinámico, ágil y equilibrado.
La D de Diputación, que evoluciona del antiguo arco, se conecta e integra con
la S y la e de Sevilla, diferenciándola de otras marcas con las que ha de convivir.
La tipografía, más legible y cercana, se muestra a los ciudadanos y ciudadanas
clara y transparente.
El conjunto resultante es una marca gráfica escalable, pudiendo ser utilizada en
diferentes formatos, situaciones y medios, tanto digitales como convencionales.
Compone una imagen contundente, actual y de gran pregnancia visual. Una
marca adaptada a los nuevos tiempos, que coloca a Diputación de Sevilla
como punta de lanza y a la vanguardia de la comunicación corporativa y que
facilita una gestión eficiente y útil para todas las personas y el territorio de
nuestra provincia.
En palabras de Oyer Corazón, hijo del Maestro Alberto Corazón, autor de la anterior marca de la Diputación de Sevilla:
¨La marca actualizada representa una propuesta gráfica sumamente atractiva que merece ser examinada detenidamente. Es una construcción tipográfica que no solo
capta la atención, sino que también genera una gran pregnancia visual, lo cual es crucial en un entorno saturado de estímulos visuales como el actual. Su diseño, de trazos limpios y amables, se traduce en una identidad visual que irradia calidez y accesibilidad, dos atributos fundamentales para cualquier organización que busca
establecer una conexión emocional con su audiencia.
Como profesional del diseño y docente en los más prestigiosos centros educativos de diseño a nivel nacional, no puedo pasar por alto la calidad y la idoneidad de esta propuesta. La elección de la tipografía es particularmente destacable, ya que se trata de una fuente que combina legibilidad y personalidad de manera excepcional. Esta elección demuestra un cuidado y una atención al detalle perfectos, ya que garantiza que la marca sea reconocible y memorable en cualquier contexto.
El conjunto en sí mismo posee una fuerza visual indiscutible. La marca actualizada no solo es estéticamente atractiva, sino que también es altamente funcional y versátil. Su diseño modular y adaptable permite desglosarse en innumerables adaptaciones de todo tipo, desde aplicaciones digitales hasta impresiones físicas, sin perder por ello su cohesión y su impacto visual. Esta versatilidad es fundamental en un mundo donde la presencia de marca se extiende a través de múltiples canales y plataformas, y demuestra la solidez y la eficacia de esta propuesta en particular.
En cuanto a su implementación y recepción por parte del público, personalmente estoy ansioso por ver cómo será recibida por la ciudadanía y cómo se comunicará el cambio a través de las redes sociales y otros medios de comunicación. Creo firmemente que la decisión de transformar un nombre tan largo y formal como
«Diputación de Sevilla» en un acrónimo más accesible y dinámico como «DSe» es un acierto estratégico. Este acrónimo no solo simplifica la identificación y la comunicación de la institución, sino que también le otorga una personalidad distintiva y una identidad propia. Crear un acrónimo con tal carácter y fuerza no es tarea fácil, y considero que esta elección es un testimonio del compromiso de la Diputación de Sevilla con la innovación y la modernización.¨